Comate, Concesionario Oficial Iveco en Santa Cruz de Tenerife

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Para hablar de la historia de COMATE SA, empresa vinculada desde sus inicios a la distribución de los vehículos industriales en la provincia de S/C de Tenerife, se debe antes comenzar por PEGASO, cuya historia se remonta a su vez a la aparición en el mercado de una de las marcas de más prestigio como lo fue Hispano Suiza...

INICIOS DE PEGASO

A pesar de que PEGASO es una marca relativamente nueva en el panorama de la automoción, sus orígenes están ligados a la primera firma de automóviles española, y fue la directa continuadora de una de las marcas de más prestigios como lo era Hispano Suiza.

La historia se remonta a 1904, cuando un grupo de empresarios de Barcelona deciden sentar las bases de una gran compañía de automóviles y vehículos industriales, creándose Hispano Suiza. El término Hispano viene de hecho de ser una compañía española, y Suiza por se este el país del responsable técnico de la firma, Marc Birkigt, quien fue a su vez el creador del primer automóvil español con motor de explosión, en el año 1899.

La empresa Hispano Suiza adquiere precisamente las instalaciones donde vio la luz este primer automóvil de origen español (Compañía La Cuadra) diseñado por Birkigt, y a partir de ese momento numerosos y excelentes coches, camiones y autocares, así como motores industriales, irán aumentando el prestigio de esta firma, que pronto adquiere nuevos terrenos en La Segrera (Barcelona), donde monta una nueva y gran fábrica, e inicia también su andadura en la faceta deportiva del motor, cosechando innumerables éxitos. Incluso durante la primera guerra mundial la mayoría de aviones fueron equipados con los motores fabricados en sus instalaciones, y es a partir de los años 30 cuando la compañía se centra cada vez más en los vehículos industriales, y sólo fabrica automóviles en series muy limitadas pero de gran prestigio.

Después de la Guerra Civil española y de la Segunda Guerra Mundial, y como consecuencia de la mala situación general de España, la compañía pasa por una difícil situación, y es en Octubre de 1946 cuando el Estado Español constituye la Empresa Nacional de Autocamiones (ENASA), de la que forma parte precisamente Hispano Suiza aportando tanto sus instalaciones como sus técnicos acreditados de una gran experiencia y cualificación en el sector industrial, fruto de tantos años fabricando motores de primer nivel.

Inicia entonces ENASA su andadura comenzando a comercializar camiones y autobuses fabricados en la nuevas instalaciones que la compañía monta en Barajas (Madrid), que en un principio se realizan aún bajo la marca Hispano Suiza, y con el paso de los años se abren nuevas perspectivas de mercado con los recursos económicos que le garantizaba el Estado a través del INI.

Es en 1947 cuando la dirección de ENASA plantea la necesidad de dotar de identidad de marca a sus productos y se centra en un principio en buscar una que se relacione con los conceptos de "agilidad", "fortaleza" y "velocidad", y es así como la decisión del nombre recae en el mitológico PEGASO, símbolo de potencia y ligereza, eligiendo como emblema el caballo en posición de cabriola dentro de un círculo, ya que la figura del caballo alado estaba registrada por Mobil-oil.

Así comienza una etapa gloriosa para la marca, que desde un principio hizo una apuesta por el prestigio y calidad de los productos que fabricaba y comercializaba, que culmina con la aparición en el mercado del Z-102, vehículo que representa en su momento la capacidad tecnológica de la industria española, que toma especial relevancia ya que es el momento en el que el país sufre un aislamiento internacional por razones de orden político.

Esta ingente obra es el fruto del trabajo de la figura de Wifredo Pelayo Ricart, ingeniero industrial por Barcelona, que desde muy joven muestra unas excepcionales cualidades y que le llevó a desembarcar en la entonces Hispano Suiza con tan solo 21 años y donde destacó por sus brillantes ideas y diseños, y por su polifacética formación e inquietudes, siendo la persona que aglutinó, en la ya formada ENASA, un equipo de excelentes técnicos y gestores con los que se desarrolló el proyecto PEGASO.

HISTORIA DE IVECO

Por otro lado, es a mediados de la década de los 70 cuando nace IVECO, como un concepto de grupo “transnacional”, lo que en su momento constituyó un acontecimiento industrial de indudable relieve y gran alcance.

En el mundo de la globalización que se vive en el siglo XXI no tiene resalte un hecho de esta magnitud, pero en plena década de los 70 resulta un objetivo muy ambicioso y que supuso entonces derribar barreras culturales, profundamente arraigadas y moldear unas con otras sus especificidades más significativas con miras de un horizonte más amplio y un futuro mucho más competitivo.

Este fue el gran desafío de IVECO, el haber sabido reunir las identidades empresariales y nacionalistas, tan íntimamente presentes en cada una de las cinco sociedades que la configuraban, de tres naciones distintas, para constituir así un gran Holding: FIAT, OM y LANCIA en Italia, UNIC en Francia y MAGIRUS en Alemania.

El camino no fue fácil, pero existía la profunda convicción de que la industria tendría un papel preponderante y que solo constituyendo entidades paneuropeas sería la forma de hacer posible la integración económica y formar una empresa con dimensiones suficientes para afrontar los retos futuros.

Y es al principio de la década de los 90 cuando se incorpora a este proyecto PEGASO, ya que IVECO absorbe ENASA, y PEGASO pasa a convertirse en el “quinto” componente del mercado nacional IVECO.

HISTORIA DE COMATE

En Canarias, una región tradicionalmente acostumbrada a los vehículos importados de Europa y América dadas sus características tanto geográficas como fiscales, la presencia de PEGASO también es manifiesta, y así, en 1972 se constituye la empresa Comercial Atlántica de Vehículos de Tenerife, S.A (COMATE.S.A), que será, como empresa concesionaria, la responsable de la comercialización de PEGASO para la provincia de S/C de Tenerife.

Los inicios de esta compañía fueron revolucionarios en su momento, y no sólo por la magnitud de las instalaciones que la misma ofreció a su clientes, con una superficie total de 6.000 m2 para uso de Servicio de talleres, recambios, exposición y oficinas, sino por la propia construcción del edificio en sí mismo, que marcó un hito por ser el primer edificio de hormigón del Polígono Costa Sur.

Desde entonces mucho ha evolucionado el sector, y los vehículos industriales IVECO están a la vanguardia de todos los avances que ha experimentado el mundo del motor y del transporte, y con estos también COMATE que, desde su nacimiento, se ha caracterizado por ofrecer un servicio profesional, con un prestigio a la altura de lo que le demandan sus profesionales clientes, y cuya especialización y dedicación a los vehículos comerciales e industriales lo acredita los miles de clientes que desde su origen hasta la fecha han confiado en su quehacer.

Al mismo tiempo, IVECO desde su formación, y antes de que PEGASO pase a integrarse como parte de su marca, también está presente en nuestro mercado comercializando la gama de sus vehículos industriales a través de la empresa concesionaria que para tal fin se había nombrado en la provincia.

Precisamente cuando se materializa la absorción de ENASA por parte de IVECO, y a la postre de PEGASO, es cuando se genera una delicada situación, en la que se debe decidir un único concesionario para las marcas, que pasan a ser una sola bajo la identidad de IVECO, y es entonces cuando se toma la decisión de que la firma COMATE sea quien asuma dicha representación: COMATE tiene creada una sólida imagen en la provincia, fruto de unas excelentes instalaciones y de un cualificado personal, que la hacen acreedora del prestigio y solvencia suficientes para salir vencedora en esta particular lucha por la representación de la marca.

Este tesón y prestigio han acompañado permanentemente a COMATE, y así, a lo largo de estos más de 35 años de existencia se ha convertido en un referente en la comercialización del vehículo industrial y comercial en nuestra provincia, avalándole no sólo los miles de clientes que ha forjado en todos estos años, sino su constante trayectoria plenamente dedicada a la actividad comercial y de servicio que rodea al vehículo industrial como lo acredita su continuo crecimiento y su amplísima oferta, que va desde los vehículos de 2.200 cc y 96 CV hasta los 12.880 cc y 540 CV, con ofertas de pesos que oscilan entre los 3.000 y los 40.000 Kg, con multitud de capacidades de carga, que llegan hasta las 150 Tn, con motorizaciones diferentes, y en definitiva con innumerables soluciones para cubrir cualquier necesidad que requiera el transporte, tanto de pasaje como de mercancía, y siempre vinculada a las marcas de máximo prestigio, como lo fue en su momento PEGASO y como lo es en el presente IVECO.